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Mina de Potosí y la Amalgamación

En el beneficio por azogue, sólo se ha hablado de Méjico, y si es verdad que la riqueza de sus minas de plata lo hacía acreedor a todo género de atenciones, las minas del Perú eran aún más ricas.
Huancavelica-Cinnabar-Potosí-Bolivia.

En 1545 los españoles descubren el cerro rico de Potosí, los mineros de Potosí se convertirán en inmensamente ricos, una riqueza nunca antes vista en la historia de la humanidad, según cuentan las crónicas, la plata (Ag) se encontraba en la misma superficie, sin necesidad de hacer socavones.

Con el paso de los años y la tremenda codicia española, el mineral se fue agotando y el antaño cerro rico, ahora era un montón de desmonte inútil de donde ya casi no se beneficiaba la plata, la desesperación cundió por todo el reino.

La Amalgamación

El invento de la amalgamación se atribuye á Bartolomé de Medina, según las noticias más autorizadas, Bartolomé de Medina, procedente de Sevilla pasó á Méjico en 1554, y trabajó como minero en Pachuca, obteniendo la plata en frío mediante el azogue.

El procedimiento de Bartolomé de Medina, llamado también de patio, por practicarse sobre un suelo enlosado, consiste en añadir al mineral molido é impregnado de agua, sal común, un cuerpo llamado magistral (constituido por el producto de la tostación de las piritas), y mercurio: todo esto con el objeto de obtener una amalgama de plata para disociarla finalmente por la acción del calor.

Afortunadamente para los españoles, tenían en su territorio la poderosa mina de Almadén, beneficiada desde tiempo de los romanos, empiezan a enviar azogue (Hg) desde España hasta México.

Amalgamación en Perú

En lo que va dicho acerca del nuevo procedimiento de beneficio por azogue, sólo se ha hablado de Méjico, y si es verdad que la riqueza de sus minas de plata lo hacía acreedor a todo género de atenciones, las minas del Perú eran aún más ricas.

Importa saber si en esta región se adoptó el invento de Bartolomé de Medina, y cuál fue su éxito. En el suelo peruano está engarzada la joya del Potosí, cuyo nombre se usa como símbolo de opulencias y tesoros que rayan en lo inconcebible.

Siendo Virrey del Perú el Marqués de Cañete por los años de 1556 a 1560, ensayaron varios mineros de Potosí el tratamiento por el azogue, impulsados por el afán de obtener las ventajas que del nuevo método se decían y por la necesidad de subvenir al agotamiento de las minas, al observar que cada vez se sacaba menor cantidad de minerales que pudieran guairarse. Los resultados fueron entonces negativos, y cundió por todo el Perú el descrédito del procedimiento, tan felizmente establecido Méjico.

El sistema de la amalgamación, según queda dicho, se planteó primeramente en México y en su práctica se empleó mercurio, que para este efecto se llevaba a mucha costa desde España (Mina Almadén), pero a los pocos años empezaron a descubrirse minas de este metal en el Perú.

Ruta del Mercurio - Mine in Potosí, Bolivia
La famosa mina de Potosí en Bolivia. FOTO: CORTESÍA CANVA MINE
Noticias de azogue en Perú

La primera noticia que en estos reinos de minas de azogue que se  tuvo, fue siendo Virrey  el señor Marqués de Cañete, el año de 1557.  Esta mina se vino a descubrir por Pedro de Contreras y Enrique Garcés, en esta manera:

que vio en poder de unos indios metal colorado molido, que ellos llaman, limpe para teñirse la cara, de que ellos usan. Y pareciéndole que el dicho limpe, era lo mismo que bermellón, de donde en Castilla él babia visto sacar azogue, hizo experiencia con él y halló ser metal de azogue; y así procuró ir a donde se sacaba el dicho metal«

Fue el caso que estaban en Lima Pedro de Contreras, natural de Sanlúcar de Barrameda y Enrique Garcés, lusitano, este vivía en Lima y el otro había ido de las minas de Atunsulla (Cerca al actual castrovirreyna); iban por la plaza de la ciudad y vieron a unos peruanos que vendían linpe o bermellón; el Garcés había visto en la mina de Almadén (España) el metal de azogue, y conoció que era de aquella manera, preguntaron al peruano ¿Dónde había de aquello?  Respondió que junto a Guamanga en unos pueblos llamados Tomac y Guacoya. Ambos compañeros hicieron compañía con  Alonso Pérez y Pedro Pinto;  hizo la costa Pedro de Contreras; llegaron al paraje; sacaron metales; hizo Garcés la experiencia; saco azogue y contento fue a buscar comida.

Agua blanca

En el entretanto el peruano que ayudo a Garcés, le dijo a Contreras como había sacado “agua blanca” de aquel metal; preguntole Contreras si sabía cómo lo había sacado, el peruano respondió que sí y Contreras saco azogue.

Cuando llegó Garcés, Contreras le enseño el azogue y le dijo:

“Señor Garcés, ya yo he dado con el beneficio del azogue”

Garcés se alboroto y le respondió que él era el primero

Contreras replico: que no era de amigos y compañeros callarle aquello a que habían venido juntos.

Fue por esto que la compañía se disolvió, Garcés regreso a Lima, donde tenía mujer e hijos, y Pedro de Contreras se quedó beneficiando el azogue a mucha costa, por ser los metales muy pobres, y vendiéndolo para nueva España, ya que en el Perú no se conocía el beneficio de la plata por azogue.

Parece ser que dos años antes Gil Ramírez de Avalos había descubierto y explotado otra mina de azogue en Tomebamba, provincia de Cuenca, de la cual era gobernador, y aunque su rendimiento debió ser también muy escaso, las noticias de tales descubrimientos fueron muy estimadas en España, sino por su valor positivo, como indicio de que algún día pudiera encontrarse un criadero abundante que satisficiese las necesidades de la metalurgia de la plata.

THE DEATH MINE OF HUANCAVELICA

Historia Hispánica

Metalurgia crónicas antiguas.

El procedimiento de la metalurgia, llamado de fundición era el único que practicaban los nativos del Nuevo Mundo, y el que siguió practicándose hasta que en la segunda mitad del siglo XVI fue sustituido por el de amalgamación; y para representar con la mayor fidelidad posible el aspecto de las comarcas mineras en los momentos en que esta operación se llevaba a cabo, acudamos al: Apéndice número 4 del tomo 11 de las Relaciones geográficas de Indias y en el cual el Sr. Jiménez de la Espada transcribe de la Descripción del Perú, de Fr. Baltasar de Ovando, la siguiente reseña:

El metal cernido y lavado echábanlo á boca de noche en unas hornazas que llaman guayras, del tamaño de una vara, redondas, y con el aire, que entonces es más veemente, fundían su metal. De cuando en cuando lo limpiaban; y el indio fundidor, para guarecerse, estábase al reparo de una paredilla sobre que sentaba la guaira, y derretido el metal, limpio de la escoria, sacaba su tejo de plata y veníase a su casa muy contento; y a este paso, de noche, este cerro era todo luminarias de guairas fundiendo plata. Y se hacían procesiones por viento, como por falta de agua cuando se detiene…

Adviértase en el texto citado, que el beneficio de la plata, por fundición, presenta grandes dificultades, como la de estar sometida a los caprichos del viento y la de la variabilidad del producto, según el grado de refinación; pero a éstas hay que añadir la del transporte de las enormes cantidades de combustible desde largas distancias y por parajes poco accesibles, porque la plata